miércoles, 27 de mayo de 2015

Un equipo llamado Osasuna

   Venid hijos, quiero contaros una historia. Hace ya mucho tiempo, yo era una gran aficionada al fútbol, me gustaba ver partidos de diferentes ligas, me mantenía al tanto de las novedades de los grandes clubes e incluso llegué a practicarlo, pero esa afición, se convertía en pasión cuando de mi equipo se trataba y lo mismo le pasaba a sus miles de aficionados. A lo largo de nuestra historia, nos caracterizamos por ser un equipo duro, de lucha, entrega y, como decimos en Navarra, rasmia. Nunca cosechamos grandes éxitos, aunque en alguna ocasión estuvimos muy cerca de alcanzar la gloria. Sin embargo, siempre les plantábamos cara a los grandes equipos tirando de una heroicidad que a menudo nos hacia preguntarnos porque no jugábamos así siempre, pero sabíamos que eso era para las grandes citas, en el resto, había que sufrir.

   Y vaya que si sufrimos. Tras casi 100 años de historia, el club empezó a caer en picado. La mala gestión de la cantera, la corrupción de algunos de sus directivos y la pérdida de los valores esenciales de un sentimiento provocaron que bajáramos a Segunda División, después de 14 sufridos años en primera, que también albergaron nuestros mayores éxitos. Pero eso no nos dejó muertos, aunque si heridos de gravedad.

   Comenzó entonces, tristemente, el año más significativo de nuestra historia. La temporada estuvo llena de altibajos, con 3 entrenadores, salidas y entradas de jugadores, controversia en asuntos extra deportivos y, como siempre, la única constante de la temporada fue el apoyo incondicional de aquella enorme afición que en muchos momentos, los jugadores desmerecían. Finalmente, tras jornadas jugando con fuego pasamos, otra temporada más, a depender de los resultados de otros equipos y ellos sí, cumplieron su tarea, condenándonos a nosotros y fue ahí cuando supe que todo había llegado a su fin. Tras el descenso a 2ª B la situación del club se hizo inviable y yo, a mis 18 años, dije adiós al fútbol para siempre. Pero también lo hizo la ciudad, para la que aquel club era tan importante, y con ella, miles de personas que encontraban en aquellas tardes del Sadar, el mejor momento de la semana...

   Por suerte, esto todavía no ha pasado, y con mas suerte aun, puede que nunca llegue a pasar. No pretendo hacer un llamamiento, la afición de Osasuna nunca lo ha necesitado, simplemente quería expresar el sentimiento tan profundo que se que la mayoría de aficionados tenemos por este club. Pase lo que pase en estas dos jornadas, Osasuna siempre permanecerá en nuestro corazón y ahora solo nos queda esperar que el destino decida si nuestros hijos podrán formar parte de su historia y puedan gritar junto a nosotros: Vamos rojos!

sábado, 23 de agosto de 2014

Nuevo Comienzo

Hoy 23 de agosto comienza oficialmente una nueva etapa para el Club Atlético Osasuna. Hace exactamente 97 días se consumaba aquel temido descenso que nos había amenazado durante tantos años y que tras una temporada decepcionante se consumó de una manera muy triste y amarga. Lo peor de todo es que las malas noticias solo empezaban a ver la luz. La deuda, las protestas de jugadores que no cobraban, la incertidumbre de cara a la próxima temporada... Resultó que una de las primeras buenas noticias fue precisamente el asegurarnos que jugaríamos en segunda, algo por lo que hacía unas semanas llorábamos. Parecía que por fin nos desprendíamos de esa dinámica negativa en la que el club llevaba ya mucho tiempo, pero que salió realmente a la luz tras el descenso.

Con la llegada de Urban la gente se ilusionó al imaginar un Osasuna como el de los viejos tiempos. Empezó también, la salida de jugadores, eso sí, de maneras muy diferentes. Se nos fue gente como Oriol Riera y Damiá a los que echaremos de menos y siempre serán bien recibidos en el Sadar, su casa. Por otro lado, algún que otro jugador prefirió marcharse al club con la mejor afición del mundo sin ni siquiera mostrarnos su agradecimiento, pero en el fútbol como en la vida, hay personas que merecen la pena y otras que no.

Llegaron refuerzos inteligentes como el de Javier Flaño y Roberto Santamaría, ambos de la cantera y con certeza sobre su compromiso de cara al club y a la afición, pero, no cabe duda alguna de que el mejor fichaje del verano fue el de Javad Nekounam. El iraní realizó un gesto que devuelve la ilusión y la fe en un mundo del fútbol en el que todo parece estar controlado por el dinero, demostrando que todavía hay gente que juega guiándose por sus sentimientos y no por intereses económicos. Junto con la incorporación de jóvenes canteranos, poco a poco, Osasuna se volvió a recomponer dejando atrás aquel equipo desconocido, falto de motivación y sin identidad que habíamos sido en la última campaña, pero lo más sorprendente de todo estaba ocurriendo día a día... Socio a socio, la afición de Osasuna ha demostrado una vez más su grandeza. Sin casi motivos, nos hemos entregado de nuevo al equipo de nuestro corazón, es por eso por lo que ahora pedimos una respuesta en forma de lucha, entrega y sacrificio. Queremos que nuestros jugadores se dejen la piel en el campo. Queremos que el Sadar sea un auténtico infierno para los contrarios. Queremos sentirnos orgullosos después de cada partido, sin importar el resultado. Queremos volver a ser Osasuna y queremos volver a Primera.

viernes, 18 de julio de 2014

AFICIÓN

Osasuna es un equipo que siempre ha presumido de tener una afición envidiable, una afición que siempre está ahí en los momentos difíciles, una afición que a veces, por el bien de nuestro querido equipo, anima a jugadores que no hacen lo suficiente para merecer ese apoyo, pero en definitiva siempre estamos ahí... o no?

El motivo que me lleva a escribir estas líneas es que creo que necesitamos un toque de atención, sin ánimo de ofender a nadie. Lo considero necesario ya que, en la mayoría de ocasiones, es el sector "indar gorri" el único que de verdad anima a lo largo de los partidos. Yo, como todos, me siento impotente al ver como Osasuna es capaz de ganarle holgadamente al campeón de liga, empatar contra Madrid y Barça, y después verse incapaz de conseguir los tres puntos ante equipos de su nivel. Precisamente, por ese mismo razonamiento, nosotros también debemos reconocer que el ambiente de esos partidos en los que Osasuna no da la talla tampoco ha sido como el de las grandes citas. 

Es por esto por lo que quiero invitar a la gente a que se deje la piel animando, sin importar la edad o el lugar que ocupes en la grada, porque es ahora más que nunca cuando Osasuna de verdad necesita nuestro apoyo. ¡Partido a partido! Sabemos que sin nosotros no son nada, y que juntos podemos volver, ¡VOLVER A SER OSASUNA!

lunes, 19 de mayo de 2014

Volver a ser Osasuna

Tenemos que volver. 

Volver a ser Osasuna. 

Volver a ser un equipo basado en jugadores navarros que, al fin y al cabo, son los que de verdad sienten la camiseta, a excepción por supuesto de jugadores como Savo Milosevic, Pablo García, Aloisi, el pipa Gancedo y un largo etcétera que, en los últimos años, ha añadido a muy pocos jugadores. 

Volver a sentir ilusión al ver jugar a nuestro equipo. 

Volver a sentir que no somos, los de la grada, los únicos comprometidos con el espíritu rojillo. 

Volver a ver a jugadores que se dejan la piel en el campo. 

Volver a convertir el Sadar en un bastión inexpugnable del que nuestros enemigos salgan destrozados. 

Volver a ser un equipo digno, y no el de las últimas temporadas, que se ha ido arrastrando por la mayoría de campos de España. 

Volver a segunda, por que eso es lo que toca ahora, pero sobre todo volver a ser Osasuna porque será entonces, y solo entonces, cuando podamos volver a primera.

Esta carta me fue publicada en Navarrasport y Diario de Navarra





domingo, 11 de mayo de 2014

Últimos 90 minutos...

No es fácil. No es nada fácil, de hecho es muy difícil. Acaso creéis que no lo se? Acaso creéis que no se hacer cuentas? Que no entiendo de fútbol? La diferencia entre Osasuna y los demás equipos que se juegan la permanencia es simplemente que nosotros somos OSASUNA! y parece que la gente se ha olvidado de eso, incluso los jugadores y el entrenador. Por eso quiero recordaos que lo somos, que somos los rojillos capaces de salir imbatidos en nuestro campo contra los 3 primeros clasificados, los mismos que quedaron en 4º lugar en la liga, jugaron la previa de la champions, llegaron a la semifinal de la uefa y a la final de la copa. Porque sí, los jugadores que lograron tales hazañas eran Pablo García, Savo Milosevic, Ricardo, Delporte, Raúl García.... Pero los jugadores vienen y van. Lo que se queda es el significado de Osasuna, el espíritu, los valores, y lo más importante de todo: la afición. Por eso mismo, como parte de esa gran afición que muchos envidian, voy a animar los 90 minutos que le quedan a Osasuna en esta temporada, pase lo que pase, por muy malos que seamos, por mucho que no dependamos de nosotros mismos, simplemente no puedo evitarlo, nací así. Porque yo, como los rojillos de verdad, tengo claro que en primera o segunda, mi corazón siempre será rojillo.