sábado, 23 de agosto de 2014

Nuevo Comienzo

Hoy 23 de agosto comienza oficialmente una nueva etapa para el Club Atlético Osasuna. Hace exactamente 97 días se consumaba aquel temido descenso que nos había amenazado durante tantos años y que tras una temporada decepcionante se consumó de una manera muy triste y amarga. Lo peor de todo es que las malas noticias solo empezaban a ver la luz. La deuda, las protestas de jugadores que no cobraban, la incertidumbre de cara a la próxima temporada... Resultó que una de las primeras buenas noticias fue precisamente el asegurarnos que jugaríamos en segunda, algo por lo que hacía unas semanas llorábamos. Parecía que por fin nos desprendíamos de esa dinámica negativa en la que el club llevaba ya mucho tiempo, pero que salió realmente a la luz tras el descenso.

Con la llegada de Urban la gente se ilusionó al imaginar un Osasuna como el de los viejos tiempos. Empezó también, la salida de jugadores, eso sí, de maneras muy diferentes. Se nos fue gente como Oriol Riera y Damiá a los que echaremos de menos y siempre serán bien recibidos en el Sadar, su casa. Por otro lado, algún que otro jugador prefirió marcharse al club con la mejor afición del mundo sin ni siquiera mostrarnos su agradecimiento, pero en el fútbol como en la vida, hay personas que merecen la pena y otras que no.

Llegaron refuerzos inteligentes como el de Javier Flaño y Roberto Santamaría, ambos de la cantera y con certeza sobre su compromiso de cara al club y a la afición, pero, no cabe duda alguna de que el mejor fichaje del verano fue el de Javad Nekounam. El iraní realizó un gesto que devuelve la ilusión y la fe en un mundo del fútbol en el que todo parece estar controlado por el dinero, demostrando que todavía hay gente que juega guiándose por sus sentimientos y no por intereses económicos. Junto con la incorporación de jóvenes canteranos, poco a poco, Osasuna se volvió a recomponer dejando atrás aquel equipo desconocido, falto de motivación y sin identidad que habíamos sido en la última campaña, pero lo más sorprendente de todo estaba ocurriendo día a día... Socio a socio, la afición de Osasuna ha demostrado una vez más su grandeza. Sin casi motivos, nos hemos entregado de nuevo al equipo de nuestro corazón, es por eso por lo que ahora pedimos una respuesta en forma de lucha, entrega y sacrificio. Queremos que nuestros jugadores se dejen la piel en el campo. Queremos que el Sadar sea un auténtico infierno para los contrarios. Queremos sentirnos orgullosos después de cada partido, sin importar el resultado. Queremos volver a ser Osasuna y queremos volver a Primera.